Cuando comencé este diplomado pensé que iba hacer relajado, por el hecho de ser virtual, pero no sucedió así, es bastante exigente y si uno trabaja de manera constante, realizando todas las actividades tanto formativas como sumativas, aprendes mucho y no sólo en lo conceptual, sino también en la aplicación en el aula.
Además el curso tiene una estructura de módulos que es una guía del proceso de enseñanza- aprendizaje, algunos son conocimientos que dominas o has escuchado, pero con el tiempo y lo avances tecnológicos (que van tan rápido) como profesor se va perdiendo u olvidando y quedando atrás.
Comenzamos con el provecho que le podemos dar a las teorías implícitas, las cuales como profesores debemos conocer y relacionarlas o bien cambiarlas con nuestra práctica pedagógica, debido a qué sirven de motivación y para lograr finalmente conocimientos explícitos.También, es importante lo que plantea Rodrigo al indicar que los alumnos sepan activar y diferenciar el conocimiento escolar y cotidiano, de modo que puedan interrelacionar y enriquecer.
Luego, de indagar en estas teorías debemos plantearnos una meta de comprensión, las cuales son de mucha ayuda en nuestro quehacer pedagógico, debido a que están orientadas en las nuevas tecnologías con el propósito de mejorar la enseñanza- aprendizaje o como menciona Perkins, comprender nos implica no solo pensar, sino actuar con este conocimiento utilizar operaciones. Si bien es cierto, planificaba con aprendizajes esperados, las metas de comprensión van más allá son más abarcadoras, más exigentes y explicitan el contenido de aprendizaje, el cómo lo hará y el para qué, lo que conduce a un aprendizaje profundo.
La reforma educacional chilena ha propuesto una enseñanza constructivista, pero no se ha logrado traducir en una enseñanza de calidad, puede ser por las variables socio-culturales,competencias de los docentes o la efectividad de las escuelas. Sin embargo, debemos dejar de lado los obstáculos y ubicar al alumno como principal actor y al profesor como un facilitador, como lo plantea Vigotsky. Además, favorecer el aprendizaje significativo, que implica que el profesor explore en las experiencias y conocimientos previos, que servirán de motivación para enganchar la nueva información, como lo plantea Ausbel.
Otro punto importante a destacar, que no había utilizado conscientemente o a favor de la enseñanza, son los errores, los cuales, en vez de ser un obstáculos, ahora los considero como una estrategia de aprendizaje, nos permite que los alumnos adquieran confianza y sean más conscientes de su aprendizaje.
Con respecto al uso de las TIC con fines pedagógicos me pareció excelente y muy útil aprender a plantear las metas de comprensión con inclusión de aspectos tecnológicos, utilizar las Wesquest, que fue una herramienta de trabajo motivadora, facilitadora y utilitaria para el trabajo en el aula, a los alumnos les encantó, los motivo, los ayudó y tuvieron una excelente resultado evaluativo. Me queda por analizar el cambio que tuve con respecto a la utilización de las evaluaciones, las cuales utilizaba para sólo medir aprendizajes, pero ahora las considero una práctica formativa y formadora que es el motor del aprendizaje.
En conclusión, considero que si cómo docente pone en práctica todos los aspectos mencionados, correcta utilización de ideas implícitas, clarificar metas de comprensión, utilizar el error, incluir las tic y realizar evaluación efectiva, promueve, sin duda, un aprendizaje profundo, comprensivo y significativo
Saludos
Carolina Mesa Leyton





3 comentarios:
Carolina:
Comparto plenamente tu comentario y me gustaría detenerme en dos aspectos. Primero, en la importancia de trabajar con nuestras propias teorías implícitas como educadores, pues estas pueden influir (obstaculiczar o favorecer) en la incorporación de cambios en nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje y cómo llevamos a cabo las transformaciones necesarias para generar un aprendizaje profundo en nuestros estudiantes. Esto requiere introspección y autocrítica, lo cual es un desafío.
Segundo, destaco la importancia del trabajo con los errores en la sala de clases. En general, los estudiantes desean saber qué respuestas están correctas y cuáles erradas, pero les cuesta dedicarse a revisar por qué se equivocaron. Una solución a esto puede ser la coevaluación, pues a través de ella se valida el aprendizaje de quienes lograron los ejercicios y da espacio, para que de forma directa, se hagan las preguntas necesarias para comprender el porqué del error.
Carolina:
Comparto contigo dos aspectos: los muchos obstáculos actuales para mejorar la educación (socio-económicos, educacionales, etc.) y la poca valoración que se le da al error como instancia de aprendizaje.
Respecto al primer aspecto, creo que los obstáculos son muchos, mas el seguir quejándonos y nombrándolos no mejorará el problema de fondo. Por lo que si puedo tener esperanza que instancias de aprendizaje como este diplomado pueden ser formas reales de enfrentar la parte del problema que está en nuestras manos resolver, el cual se enmarca en asumir qué hacemos bien, qué no, por qué no y qué podemos hacer para mejorarlo. Pues al participar en grupos humanos como los de este diplomado, me hace darme cuenta que existen los profesionales con vocación y buenas intenciones que sólo buscan el beneficio de la mejora de los aprendizajes de sus alumnos, y que creo que para todos fue un esfuerzo participar en este diplomado y cumplir con las metas requeridas.
Respecto al segundo aspecto, puedo decir que se hace necesario que la educación reoriente la dinámica punitiva que ha practicado desde hace tiempo. Dinámica de llevar a temer a la equivocación, de hacer creer que todo está perdido cuando los procesos no funcionan y hacer responsable sólo al alumno y su “constante flojera” de las bajas calificaciones obtenidos. Debido a que hoy en día se hace necesario con urgencia un cambio de enfoque para lograr comprender que “nadie nace sabiendo” ni nadie aprende todo bien de manera automática. El ser humano es un ser imperfecto, que por siglos ha debido aprender de sus errores el cómo se deben hacer las cosas, por tanto no podemos exigir diariamente a nuestros alumnos que alcancen las metas de aprendizaje propuestas de manera automática y carentes de instancias de ejercitación, caída y de saberse para cuando el error provocó un tropiezo en el proceso de aprendizaje.
Me despido, deseándote lo mejor.
Saludos, Mónica Becerra.
Hola, que bibliografía importante usaron en tu diplomado, saludos
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